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Aborto y Relativismo Moral

Comunismo y feminismo se dan la mano con el aborto
El aborto es un crimen y también una revolución socialista de corte feminista y libertario

El aborto es una consecuencia de la pérdida de las nociones de bien y mal. La causa está en un relativismo que niega los principios básicos del orden moral.

El derecho a la vida, ¿una mera concesión social?
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No a la igualdad; sí a la complementariedad

Si se observa el universo, no hay un ser que sea igual a otro. Los seres, aún los de la misma especie, son todos diferentes. Esta desigualdad entre los seres humanos debe ser justa y proporcional.

La desigualdad entre el abuelo y el nieto no lleva a una lucha de clases sino a una protección del débil.
El nieto con su abuelo

La Creación, con todos los seres que la componen, constituye un inmenso espejo del propio Creador.

Esto, es porque Dios quiso que la diversidad de los seres le reflejara más perfectamente. La manifestación de la grandeza de Dios no puede darse en un solo ser.

Así, la desigualdad de los seres creados es una condición para que se cumpla la finalidad que Dios quiere para la creación .

Esa desigualdad, para que sea justa, debe ser proporcional. Es decir, con grados diferentes pero sin saltos bruscos.

Por otra parte, la desigualdad entre los seres no puede llevar a una oposición sino a una complementariedad.

Marx y sus seguidores, los socialistas de todos los pelajes, sólo ven la relación entre los seres diversos como una lucha, como una oposición de intereses.

Para la Iglesia Católica, la sociedad humana es comparable a un organismo, en el cual todos los órganos –unos más nobles que otros– cooperan para el bien común y, por supuesto, para su bien individual.

Tampoco existe, como los socialistas quieren hacer creer, una oposición entre el bien individual y el bien común: este último nace del primero.

En un organismo, los órganos menos nobles no son enemigos de los más nobles. Si así fuera, los pies estarían en lucha con el cerebro o con el corazón, de lo que resultaría la muerte del individuo.

En la sociedad humana, se da algo análogo.

Los socialistas están inculcando la llamada igualdad de los sexos, que no pasa de una forma más de igualitarismo. Esa idea de una igualdad entre hombres y mujeres ha llegado a ser promovida hasta por gobiernos de “derecha”.

Sin embargo, la finalidad de un Gobierno es la promoción del bien común y el bien común no se asegura necesariamente con esta igualdad.

Ella se promueve con la elección de funcionarios capaces y honrados para ejercer los cargos de la Administración.

Están queriendo llevar la idea de la igualdad al seno mismo de la familia. Según estos doctrinadores, el padre y la madre deben ser iguales. Por lo tanto, ambos deben trabajar fuera de casa y ambos deben realizar las mismas tareas en el seno del hogar.

Comprendemos que en nuestro mundo actual las exigencias económicas frecuentemente obliguen a los cónyuges a trabajar, pero la labor de ambos en el hogar debe ser complementaria.

En la educación de los hijos, por ejemplo, al padre le corresponde la función de representar la autoridad; a la madre, en cambio, la del cariño, de la protección, del cuidado.

Esto responde también a la psicología y a la naturaleza del hombre y de la mujer.

Santa Hildegarda: La homosexualidad es la suprema ofensa contra Dios

Santa Hildegarda von Bingen, Doctora de la Iglesia, comenta el pecado de la homosexualidad basándose en el Apocalipsis

Santa Hildegarda von Bingen, comentando el Apocalipsis, afirma que la homosexualidad ha sido inspirada por el demonio para que se extinga la humanidad.

EL Papa Benedicto XVI proclamó “Doctora de la Iglesia” a Santa Hildegarda von Bingen (1098-1179), la “Sibila del Rin”, gran mística e intelectual del siglo XII.

Con esto, obviamente, sus obras alcanzaron más autoridad que antes de tal proclamación. El propio Pontífice muchas veces citó a la mística alemana en sus alocuciones.

Comentando en el Liber divinurom operum, el versículo 6,8 del Apocalipsis, la santa escribió:

El demonio quiere la extinción del género humano. La homosexualidad sirve para evitar la procreación
Imagen del demonio, por Gustave Doré

“La serpiente antigua goza con todos los castigos con los cuales el hombre es castigado en el alma y en el cuerpo. Él, que ha perdido la gloria celestial, no quiere que ningún hombre pueda alcanzarla.

“En realidad, apenas él se dio cuenta que el hombre había oído sus consejos, comenzó a proyectar la guerra contra Dios: ‘A través del hombre llevaré adelante mis propósitos’.

“En su odio, la serpiente ha inspirado a los hombres a odiarse entre ellos y, con el mismo mal propósito, los ha inducido a matarse unos a otros.

“Y la serpiente dijo: ‘Mandaré mi aliento a fin de que la sucesión de los hijos del hombre se extinga, y entonces los hombres se encenderán de pasiones los unos por los otros hombres, cometiendo actos vergonzosos’.

“Y la serpiente, probando gozo, gritó: ‘Esta el la suprema ofensa contra Aquel que ha dado al hombre el cuerpo. Que su forma desaparezca porque ha evitado la relación natural con las mujeres’.

“Es entonces el diablo quien los convenció a ser infieles y seductores, que los indujo a matar, transformándose en bandidos y ladrones, porque el pecado de homosexualidad lleva a las más vergonzosas violencias y a todos los vicios.

“Cuando todos estos pecados se hayan manifestado, entonces la vigencia de la ley de Dios será quebrada y la Iglesia será perseguida como una viuda”

Fuente: http://www.atfp.it/2012/107-dicembre-2012/785-santa-ildegarda-e-lomosessualita.html

ONU aumenta presión en favor del aborto y la homosexualidad

Los comités de derechos humanos de la ONU aumentan la presión en favor del aborto y la homosexualidad

Estadísticas de las presiones ejercidas por los Comités de la ONU en favor del aborto y de la ideología de género
Presiones ejercidas por los Comités de la ONU en favor del aborto y de la ideología de género

WASHINGTON, D.C. 4 de enero (C-Fam) Durante décadas, los organismos de expertos que supervisan el cumplimiento de los tratados de derechos humanos de las Naciones Unidas han sido cada vez más audaces en la promoción del aborto junto con la Orientación Sexual y la Identidad de Género (SOGI).

Presión indebida

Si bien esto supera sus mandatos y queda fuera del texto acordado en los tratados que supervisan, sus actividades no han sido controladas, y esta tendencia ha continuado en el último año.

Cuando un estado miembro de la ONU ratifica un tratado multilateral de derechos humanos, acepta someterse a una revisión periódica por parte de un comité de expertos, que a su vez proporciona observaciones que instan al estado miembro a aumentar su adhesión al tratado.

A diferencia del tratado en sí, estas observaciones no son vinculantes, pero han sido citadas por tribunales superiores dentro de los países para justificar medidas como la liberalización de las leyes sobre el aborto.

Si bien ninguno de los seis tratados principales que abordan temas de derechos humanos, incluidos los de las mujeres, niños y personas con discapacidades, incluye referencias directas al aborto o a la Orientación Sexual y la Identidad de Género, cada uno de sus órganos de monitoreo ha presionado a los países el año pasado sobre estos temas.

El comité que supervisa el tratado de los derechos de las mujeres presionó a los países sobre el aborto en el 88% de los casos.

En una declaración conjunta con el comité que supervisa los derechos de las personas con discapacidad, afirmaron que el aborto es un requisito previo para los derechos de las mujeres y cuestionaron la afirmación de los grupos pro-vida de que los subsidios especiales para el aborto en el caso de una anomalía fetal constituyen una discriminación basada en discapacidad.

El noventa por ciento de las observaciones finales del Comité de Derechos Humanos en 2018 incluyó la presión sobre Orientación Sexual y la Identidad de Género .

En noviembre, este comité emitió un comentario general que indica que su comprensión del “derecho a la vida” incluye el derecho al aborto. El comentario también fue favorable a la eutanasia.

Si bien los grupos pro-vida, incluidos los expertos internacionales en derechos humanos y los miembros de estos mismos comités, han expresado su preocupación e incluso indignación por estos acontecimientos, los pasos concretos hacia la reforma de los órganos de tratados siguen siendo difíciles de alcanzar.

Sin embargo, los países siguen ratificando estos tratados

Los propios tratados de derechos humanos de las Naciones Unidas siguen manteniendo una considerable credibilidad, con altos índices de ratificación por parte de los estados miembros.

Todos menos un país, los Estados Unidos, han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño, por ejemplo. Su organismo de monitoreo presionó a los estados parte en el tratado sobre aborto y la Orientación Sexual y la Identidad de Género a niveles sin precedentes en 2018, en 65% y 53% de los casos, respectivamente.

Su organismo de monitoreo presionó a los estados parte en el tratado sobre aborto y la Orientación Sexual y la Identidad de Género a niveles sin precedentes en 2018, en 65% y 53% de los casos, respectivamente.

Una presión colateral

Si bien los órganos de monitoreo de tratados involucran a expertos que hablan con los gobiernos de los estados miembros, otro mecanismo de las Naciones Unidas permite a los países controlarse directamente entre sí y alentar la promoción de los derechos humanos.

En el Examen Periódico Universal (EPU), cada país se somete a una revisión amplia cada pocos años y recibe recomendaciones de otros países.

Si bien la Orientación Sexual y la Identidad de Género y la presión del aborto están muy difundidas en el EPU, provienen de un grupo relativamente pequeño de países, agrupados predominantemente en Europa occidental y sus aliados.

A fines del año pasado, C-Fam informó que algunos países han empezado a utilizar el EPU para alentar a las demás naciones a proteger la vida en el útero y apoyar una comprensión tradicional de la familia.

Africa nos da un ejemplo

En enero, Kenia instó a Botswana a “afirmar que no existe el derecho humano internacional al aborto” y resistir la presión para liberalizar sus leyes de aborto.

También en 2018, Egipto hizo un llamado a varios países para que protejan a la familia como la “unidad natural y fundamental de la sociedad”, citando el texto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que celebró su 70 aniversario este año.

Por Rebecca Oas, Ph.D. | Enero 3, 2019 (Traducción y destaques nuestros)

El callejón sin salida y la crisis contemporánea

San Agustín demuestra que la doctrina católica es una gran salvaguarda para el Estado, cuando es fielmente observada
“Osen (los paganos) decir aún que esa doctrina es opuesta a los intereses del Estado!

Cada vez más va quedando claro que nuestra sociedad camina hacia un callejón sin salida.

La deterioración moral de la familia; la de casi todas las instituciones, desde los tribunales, pasando por los políticos y hasta las instituciones religiosas.

¿Existe una solución para esta situación?

Atengámonos a la imagen de una sociedad en que todos los miembros fuesen buenos católicos, trazada por San Agustín:

imaginemos “un ejército constituido de soldados como los forma la doctrina de Jesucristo; gobernadores, maridos, esposos, padres, profesores, siervos, reyes, jueces, contribuyentes, cobradores de impuestos ¡como los quiere la doctrina cristiana! ¡Y osen (los paganos) decir aún que esa doctrina es opuesta a los intereses del Estado! Por el contrario, es necesario reconocer sin duda que ella es una gran salvaguarda para el Estado, cuando es fielmente observada” (Epístola CXXXVII al. 5 ed. Marcellinum, cap. II, nº15).

Así, en una sociedad en la que se practican los Mandamientos de la Ley de Dios como un fenómeno general, es inevitable que ella acabe estructurándose bien, porque con el estado de gracia viene la sabiduría; y con la sabiduría todas las cosas entran en orden.

Sin la gracia, nada funciona. Y si alguna cosa funciona, es peor que si ella no funcionara.

La civilización contemporánea, para llamarla de una manera generosa, se construyó sobre el rechazo de la gracia. Ella ha alcanzado algunos resultados estrepitosos, por ejemplo, en Estados Unidos.

Sin embargo, esos resultados acaban devorando al hombre. Nuestra época ha generado individuos afectados por psicosis de todo tipo.

¿Por qué?

Porque es un estado de cosas construido por el hombre, que parece ser una afirmación del hombre, pero que devora al hombre.

Es decir, el hombre sin la gracia o no construye nada, o construye una cárcel, una cámara de torturas, un palacio de delicias en el cual el sufre más que si estuviese en un campo de concentración.

Este abandono de la gracia, y del propio Dios, llevó a una deterioración moral de los individuos y de la sociedad. Llevados por el orgullo y la impureza, los hombres acaban construyendo una con la doctrina católica.

El hombre virtuoso, el hombre humilde, del hombre puro, tiene apetencia de una sociedad de acuerdo a la doctrina católica. Pero una persona que se entrega al vicio del orgullo o al vicio de la impureza, comienza a formarse en ella una incompatibilidad con varios aspectos de la obra de Dios: una incompatibilidad con el carácter jerárquico de la sociedad civil o el carácter jerárquico de la Iglesia.

Después, comienza a rechazar el carácter jerárquico de la familia y finalmente toda y cualquier jerarquía. Es el camino del igualitarismo hasta llegar al comunismo.

La inmigración descontrolada en Europa permite la infiltración de grupos musulmanes terroristas
Cada vez más va quedando claro que nuestra sociedad camina hacia un callejón sin salida.

De un modo análogo, el hombre impuro tiene todos los elementos para incompatibilizarse con el orden establecido por Dios.

La impureza lo lleva a un total liberalismo: incompatibilidad con cualquier regla, con cualquier freno, con la existencia de una ley que circunscriba el trasborde de sus sentidos.

De ahí al rechazo de cualquier autoridad y al propio principio de la autoridad, es sólo un paso.

Entonces, a partir de la impureza y del orgullo, el hombre comienza a construirse una visión diametralmente opuesta a la obra de Dios. Este proceso puede extenderse a lo largo de varias generaciones.

En última instancia, llega a la aceptación de la gnosis, que es la doctrina de la Revolución.

Así, el problema de la revolución y contrarrevolución es un problema moral; es una cuestión religiosa.

Y en una obra del Santo Doctor, dirigiéndose a la Iglesia Católica, exclama:

“Conduces e instruyes a los niños con ternura, a los jóvenes con vigor, a los ancianos con calma, como comporta la edad no sólo del cuerpo sino del alma.

“Sometes las esposas a sus maridos, por una casta y fiel obediencia, no para saciar la pasión, sino para propagar la especie y constituir la sociedad doméstica.

“Confieres autoridad a los maridos sobre las esposas, no para que abusen de la fragilidad de su sexo, sino para que sigan las leyes de un sincero amor.

“Subordinas los hijos a los padres por una tierna autoridad.

“Unes no sólo en sociedad, sino en una como que fraternidad ciudadanos a ciudadanos, las naciones a las naciones, y a los hombres entre sí, por el recuerdo de sus primeros padres.

“Enseñas a los reyes a velar por los pueblos, y prescribes a los pueblos que obedezcan a los reyes.

“Honra, a quien el afecto, a quien el respeto, a quien el temor, a quien el consuelo, a quien la advertencia, a quien el estímulo, a quien la corrección, a quien la reprimenda, a quien el castigo; y haces saber de qué modo, que si no todas las cosas se deben a todos, a todos se debe la caridad y a nadie la injusticia”. (De Moribus Ecclesiae, cap. XXX, nº63).