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Catedral de Orvieto: magia de colores en una fachada gótica

¡Estamos ante una serie de colores sobre una fachada estrictamente gótica! Se trata de la fachada de la célebre catedral de Orvieto, en Italia.

Catedral medieval de Orvieto fue construida para conmemorar el milagro eucarístico de Bolsena

La rosácea -la única que existe en la fachada- queda dentro de un cuadrado, el cual no se diría exactamente gótico. Hay en él cualquier cosa de clásico, pero que encaja tan perfectamente dentro del estilo gótico que no se tiene que objetar.

El color escogido es el más esplendoroso de los colores: el oro.

Toda la fachada presenta un fondo de mosaico dorado. Es un mosaico de tal calidad, tan rutilante y tan magnífico que, siendo esta iglesia del siglo XIV, se tiene la impresión de que su construcción terminó ayer.

En ese sentido, ella no presenta la poesía del granito, el cual se vuelve más bello a medida que envejece. El viejo granito, que desafía todos los tiempos y todas las intemperies, tiene su belleza. Habla de la eternidad en la medida en que resiste al tiempo y afirma su existencia contra el tiempo. Pasan las eras, pero el granito permanece.

En el ápice de la catedral de Orvieto hay un mosaico representando la Coronación de la Santísima Virgen por Jesucristo
Coronación de Nuestra Señora

La Catedral de Orvieto, por el contrario, se presenta como concluida ayer. Los inviernos y las tragedias de la historia pasaron por ella, sin alcanzarla en nada. Ella permanece magnífica, esplendorosa. El mosaico de Orvieto se reporta a la eternidad, en el sentido que ignora el tiempo. No se resiste a éste porque no tiene nada que ver con él. El tiempo no lo alcanza.

En este mosaico se ven varios grupos humanos. Arriba, una escena: la de la Coronación de Nuestra Señora. Después, a la derecha y a la izquierda de la rosácea, otras agrupaciones. En lo alto de las puertas ‒tanto dentro como fuera de las ojivas‒, figuras de colores también. El colorido está por todas partes. No son colores explosivos, pero son todos colores muy vivos.

Quien lo hizo no tenía el gusto de los colores pálidos y discretos. Estos tienen su belleza en que se pierden unos en los otros y se confunden o se funden mutuamente, pero no es esta la belleza que está aquí. Aquí están los colores definidos, que tienen vida propia. De tal forma que cada grupo es una sinfonía de colores especiales.

Así, la belleza del colorido aplicado sobre la fachada de líneas góticas nos da la idea de lo que sería una síntesis entre forma y color.

Diseño y colores sublimes

La vieja disputa entre los artistas. ¿Qué presenta más esplendor: la forma o el color? En un cuadro, ¿que es más notable: el dibujo o el colorido?

A este respecto hay dos grandes escuelas de arte italianas divergentes entre sí. La escuela florentina toda hecha de dibujo, pobre intencionalmente de colorido para que el dibujo resalte, y la escuela veneciana, magnífica en colores y teniendo sólo el diseño necesario con el propósito de dar pretexto para que los colores se muestren.

Antes de que esas dos escuelas se diferenciaran y polemizaran, ya había una magnífica síntesis de las dos en la Catedral de Orvieto.

La catedral de Orvieto se encuentra en un bellísimo pueblo medieval italiano
La belleza del monumento trasciende el menosprecio de los hombres

Se nota la cantidad de trabajo en la piedra; en las columnas, en la rosácea, en el cuadrángulo, en los florones, en los bordes. Los hombres que construyeron esa Catedral eran hombres que trabajaban sin prisa de terminar y que morían en paz delante de la iglesia inacabada, seguros de que las generaciones futuras habrían de concluir su construcción.

Esta es una iglesia inatacable en su belleza. No veo que sea posible hacer cualquier crítica, cualquier reserva con respecto a ella. Se pueden preferir otras. Depende del gusto individual, pero impugnar esta iglesia en algo, no veo que sea posible.

Ella está aislada en medio de otros edificios, como diciendo: “Vosotros me ignoráis, pero también yo os ignoro. Si no queréis mirarme y no queréis reconocer mi belleza, ella aquí está de pie para juzgar. Un día prestareis cuentas al Juez eterno. En cuanto a mí, mi conversación es con el sol, con la luna y con el viento… “.

Plinio Corrêa de Oliveira, in Catolicismo, N ° 586 – Noviembre de 1999: Extractos de la conferencia proferida por el Prof. Plinio el 23 de enero de 1981. Sin revisión del autor.

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¿Por qué la verdad despierta odio? (Podcast)

El odio a la verdad se ha manifestado en Chile
Atentado incendiario de la iglesia de la Gratitud Nacional en Santiago

¿Por qué existe tanta persecución contra la verdad en el mundo entero?

¿Por qué en países donde los católicos constituyen la mayoría absoluta de la población, como es el caso de Chile, hay, sin embargo, tantos ataques a la Iglesia Católica.

Ataques van aumentando

La pregunta no deja de ser oportuna, pues estos ataques no sólo se hacen cada vez más repetidos sino también cada vez más violentos.

Los medios de comunicación ya casi no informan, o si lo hacen es con muy poco destaque, los diversos atentados a imágenes religiosas, profanaciones del Santísimo Sacramento, intentos de incendio, y otras cosas de ese género.

Las puertas del famoso templo de la Gratitud Nacional, ya han sido varias veces quemadas y los vitrales que adornaban sus ventanales han sido quebrados por todo tipo de manifestantes.

Atentados contra imágenes de la Santísima Virgen, no han sido extraños en los últimos años en este País. A esto podemos que sumar los rayados en muros de Iglesias, donde se lee: “la única Iglesia verdadera es la que arde”.

Las persecuciones en otros países

Estos hechos pueden parecer pequeños y casi insignificantes en relación a los que están sufriendo los católicos en países como Siria o Irak, y en general en todos los países islámicos que sancionan con pena de muerte a los musulmanes que se convierten a la Fe católica.

Quizá algún lector nos diga que no existe un paralelo entre los hechos ocurridos en Chile con esto que ocurren en Medio Oriente.

Sin embargo, si bien es cierto que los actos de violencia en Chile no han llegado a esos extremos, la razón no está en que aquellos que los realizan no tengan los mismo deseos destructivos de los fundamentalistas islámicos.

El problema es que, por ahora, las circunstancias para ellos no les son tan propicias. Bastará que estas mismas circunstancias cambien, y se hagan más permisivas las manifestaciones anti religiosas, para ver hasta qué extremos no serán capaces de llegar estos fundamentalistas del ateísmo nacional.

La explicación de este odio

Para entender cuál es la lógica de este odio, le damos la palabra al Profesor Plinio Corrêa de Oliveira, quien escribió en el diario “Folha de Sao Paulo” un artículo sobre el tema.

Ese odio es un prolongamiento histórico de las que sufrió Nuestro Señor Jesucristo
Ciertos hombres odian la verdad por amor hacia aquello que ellos tomaron por verdadero

“Un simpático lector me pide que explique por qué la Iglesia – a pesar de ser quien pregona la verdad – ha sido tan combatida a lo largo de su historia.

“También quiere saber por qué son tan combatidos en nuestros días los católicos que no pactan con los errores del siglo, y se mantienen fieles a la enseñanza inmutable de Nuestro Señor Jesucristo.

“Me parece que el lector podría haber ampliado aún más el campo de su pregunta.

“Las persecuciones hechas contra la Iglesia y los verdaderos católicos de nuestros días, son un prolongamiento histórico de las que sufrió Nuestro Señor Jesucristo.

“¿Cómo explicar que el Hombre-Dios, que es el Camino, la Verdad y la Vida, haya sufrido persecución, hasta el punto de ser crucificado entre dos vulgares ladrones?

“A esa pregunta responde luminosamente uno de los mayores Doctores de todos los tiempos, el gran San Agustín, obispo de Hipona. Reproduzco aquí -adaptándola ligeramente, para mejor comprensión del lector contemporáneo- la enseñanza del Doctor de los siglos IV y V.

San Agustín se pregunta cómo la verdad despierta odio

“Comentando la célebre palabra de Terencio: ‘la verdad engendra odio’, San Agustín pregunta cómo explicar hecho tan ilógico.

“Enunciado así el problema, el santo Doctor pasa a la explicación.

“La naturaleza humana es tan propensa a la verdad que, cuando el hombre ama algo contrario a la verdad, quiere que este algo sea verdadero. Con esto, cae en el error, persuadiéndose de que es verdadero lo que en realidad es falso.

La China comunista continúa la persecución contra los católicos
Los acuerdos del Vaticano con el gobierno chino no ha impedido que éste continúe destruyendo iglesias católicas

“Así, es necesario que alguien le abra los ojos. Ahora bien, como el hombre no admite que se le muestre que se equivocó, por esta misma razón no tolera que se le demuestre cuál es el error en que está. Y el Doctor de Hipona observa:

“¡De esta forma, ciertos hombres odian la verdad por amor hacia aquello que ellos tomaron por verdadero! De la verdad ellos aman la luz; no, sin embargo, la censura a sus equivocaciones.

“Por su deslealtad, tales hombres sufren de la verdad el siguiente castigo: no quieren que la verdad los desvende; y, sin embargo, ella los delata y continúa velada a sus ojos.

“Y así, es de esta manera, es precisamente de esta manera como es hecho el corazón humano. Ciego y perezoso, indigno y deshonesto, se oculta, pero no admite que nada se le oculte.

“Y por esto le sucede que él no consigue huir de los ojos de la verdad, pero la verdad huye de los ojos de él”.

Con estas palabras concluye san Agustín su magistral comentario…

“He ahí, la razón por la cual quien dice la verdad sufre persecución. ¡Y así se explican la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo y los veinte siglos de historia de la Iglesia!”

El alerta que no fue escuchado

La ceguera de los europeos actuales con relación a la inmigración musulmana descontrolada recuerda a la desidia de los romanos frente a los bárbaros - Cuadro de Ulpiano Checa
Hoy, Occidente repite con relación a la invasión de los musulmanes la misteriosa conducta adoptada por los romanos frente a la invasión de los bárbaros
En 1947, Plinio Corrêa de Oliveira alertaba: “se formará un peligro ‘árabe’ igual o mayor que los del tiempo de San Pío V y de la batalla de Lepanto”.
El Itinerario recorrido entre la paralización musulmana durante un milenio y la actual agresión contra Occidente, a partir de la Primera Guerra Mundial.

Los atentados al World Trade Center y al Pentágono, así como los atentados de Madrid, París, Alemania, y un largo etc., confirman de modo elocuente las numerosas previsiones que, hace más de 60 años, el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira hizo con relación al gravísimo peligro que el islamismo vendría a representar para Occidente. Ellas están registradas en diversos artículos publicados en la revista O Legionário [1].

En este sentido, juzgamos muy oportuno transcribir a continuación, casi en su integridad, el artículo Mahoma renace, publicado en ese órgano el 15 de julio de 1947.

Para analizar el renacimiento musulmán y la desidia de Occidente frente al mismo, Plinio Corrêa de Oliveira ejemplifica, en el inicio del artículo, con la misteriosa conducta adoptada por los romanos frente a la invasión de los bárbaros.

Y pasa, de inmediato, a describir el estado de espíritu de anquilosamiento durante siglos del mahometanismo y el camino recorrido de una progresiva exaltación del mundo musulmán.

* * *

El estancamiento en el mundo islámico
París ha sufrido las trágicas consecuencias de su imprevidencia en relación al peligro musulmán
Las calles de Paris van siendo invadidas por los musulmanes

“… Recordemos rápidamente algunos datos generales del problema. … La zona de influencia del Islam es inmensa desde todos los puntos de vista: territorio, población, riquezas naturales.

Pero hasta hace algún tiempo ciertos factores inutilizaban de modo casi completo todo este poderío.

El vínculo que podría unir a los mahometanos de todo el mundo sería, evidentemente, la religión del ‘Profeta’.

Pero ésta se presentaba dividida, débil y totalmente desprovista de hombres notables en la esfera del pensamiento, del mando o de la acción.

El mahometanismo vegetaba, y esto parecía bastar perfectamente al celo de los altos dignatarios del Islam. El mismo gusto por el estancamiento y por la vida meramente vegetativa era un mal que también afectaba a la vida económica y política de los pueblos mahometanos de Asia y de África.

“… Las naciones mahometanas se encerraban cada cual sobre sí misma, indiferentes a todo lo que no fuese el deleite tranquilo y pequeño de la vida cotidiana.

“Así, cada una vivía en un mundo propio, [cada nación] diversificada de las otras por sus tradiciones históricas profundamente diversas, separadas todas por su recíproca indiferencia, incapaces de comprender, desear y realizar una obra común”.

El aprovechamiento de sus riquezas era imposible.

“En este cuadro religioso y político tan deprimido, el aprovechamiento de las riquezas naturales del mundo mahometano, riquezas que, consideradas en su conjunto, constituyen una de las mayores potencias del globo, era manifiestamente imposible. Todo, pues, no era sino ruina, disgregación y entorpecimiento.

“Arrastraba así sus días el Oriente, mientras Occidente llegaba al cenit de su prosperidad. Desde la era victoriana, una atmósfera de juventud, de entusiasmo y de esperanza soplaba por Europa y por América.

“Los progresos de la ciencia habían renovado los aspectos materiales de la vida occidental. Las promesas de la Revolución encontraban credibilidad, y en los últimos años del siglo XIX había quien esperase que el siglo XX sería la era de oro de la humanidad.

“Es claro que un occidental puesto en este ambiente comprendía a fondo la inercia y la impotencia de Oriente. Hablarle de la posibilidad de la resurrección del mundo mahometano le parecería algo tan irrealizable y anacrónico, cuanto el retorno a los trajes, a los métodos de guerra y al mapa político de la Edad Media.

“De esta ilusión, vivimos todavía hoy. (Hay que recordar que este artículo fue escrito en 1947). Y, como los romanos, confiados en el Mediterráneo que nos separa del mundo islámico, no notamos que fenómenos nuevos y extremadamente graves están en curso en las tierras del Corán”.

El mundo musulmán despierta después de la Primera Guerra Mundial
Occidente ha preferido no ver el peligro musulmán, a pesar de estar sufriendo ya las consecuencias de su ceguera voluntaria
Occidente ha preferido no ver el peligro musulmán, a pesar de estar sufriendo ya las consecuencias de su ceguera voluntaria

“Es difícil abarcar en una descripción sintética fenómenos tan vastos y ricos como éste. Pero, de un modo general, se puede decir que, después de la Primera Gran Guerra, todo Oriente —y entendemos esta expresión en un sentido muy lato…— comenzó a pasar por un fenómeno de reacción antieuropea muy pronunciado. Esta reacción implicaba dos aspectos un tanto contradictorios, pero ambos muy peligrosos para Occidente.

“Por un lado, las naciones orientales comenzaban a sufrir con impaciencia el yugo económico y militar de Occidente, manifestando una aspiración cada vez más pronunciada por la soberanía plena, por la formación de un potencial económico independiente y de grandes ejércitos propios.

“Esta aspiración implicaba, es claro, una cierta ‘occidentalización’, o sea, la adaptación de la técnica militar, industrial y agrícola moderna, del sistema financiero y bancario euroamericano a Asia, etc.”..

El odio a Occidente

“Por otro lado, sin embargo, este impulso patriótico provocaba un ‘renouveau’ de entusiasmo por las tradiciones nacionales, costumbres nacionales, culto nacional, historia nacional.

Es superfluo agregar que el espectáculo degradante de la corrupción y de las divisiones a que estaba expuesto el mundo occidental, contribuía para estimular el odio a Occidente.

De donde se fue dando la formación en todo Oriente de un nuevo interés por los viejos ídolos, de un ‘neopaganismo’ mil veces más combativo, resuelto y dinámico que el paganismo antiguo.

“…. Todas estas naciones… al mismo tiempo, se muestran ufanas de sus riquezas naturales, de sus posibilidades políticas y militares y del progreso financiero que están alcanzando. Día a día ellas se enriquecen. … En sus arcas, el oro se va acumulando. Oro significa posibilidad de comprar armamentos. Y armamentos significan prestigio mundial”.

Fin de la somnolencia milenaria
Un musulmán asesina a sangre fría a hombres indefensos
Estas escenas que nos parecían tan lejanas, hoy tienen su analogía en pleno París

“Todo esto transformó el mundo islámico y determinó en todos los pueblos mahometanos, desde la India a Marruecos, un estremecimiento que significa que la somnolencia milenaria acabó. Paquistán, Irán, Irak, Turquía, Egipto son los puntos altos del movimiento de resurrección islámica.

“Pero, en Argelia, en Marruecos, en Tripolitania [actual Libia], en Túnez, la agitación también es intensa. El nervio vital del islamismo revive en todos estos pueblos, haciendo renacer en ellos el sentido de la unidad, la noción de los intereses comunes, la preocupación de la solidaridad y el gusto por la victoria.

“Nada de esto quedó en el aire. La Liga Árabe, una confederación vastísima de pueblos musulmanes, une hoy a todo el mundo mahometano. Es, al revés, lo que fue en la Edad Media la Cristiandad. La Liga Árabe actúa como un vasto bloque, frente a las naciones no árabes, y fomenta en todo el norte de África la insurrección.

“… ¿Será necesario tener mucho talento, mucha perspicacia, informaciones excepcionalmente buenas, para notar lo que significa este peligro?”.

* * *

Este alerta no fue atendido

Fueron muchos los artículos que, desde los años 30 —cuando el renacimiento musulmán parecía una quimera— Plinio Corrêa de Oliveira escribió advirtiendo sobre el peligro que llegaría a representar para la Iglesia y la Cristiandad la resurrección del islamismo.

Advertencias éstas que fueron hechas a través de las páginas de O Legionário y que constituyeron, en su conjunto, un impresionante grito profético dirigido a los líderes de Occidente, para que tomaran las medidas necesarias.

Sin embargo, en vez de alertar a los católicos y movilizarlos frente a la amenaza musulmana —como lo hicieron San Pío V en 1571 y el Bienaventurado Inocencio XI en 1683— y señalar los enormes males que la expansión del Islam causaría a la Iglesia y a los fieles, se optó por una actitud de capitulación y de diálogo con los secuaces de Mahoma.

La consecuencia no podía ser sino la radicalización de éstos y la penetración del relativismo entre los católicos.

Análogamente, los líderes temporales de Occidente, de concesión en concesión, condujeron la política internacional de modo que favoreciera en toda la medida de lo posible, especialmente a partir de la Segunda Guerra Mundial, la formación del inmenso bloque pan mahometano.

De las consecuencias de este entreguismo todo el mundo contemporáneo está siendo víctima en estos perturbados días en que vivimos.

Juan Gonzalo Larraín Campbell, CATOLICISMO – Marzo de 2002


[1] Órgano oficioso de la arquidiócesis de Sao Paulo, Brasil, que alcanzó gran difusión e influencia en todo ese país.

El callejón sin salida y la crisis contemporánea

San Agustín demuestra que la doctrina católica es una gran salvaguarda para el Estado, cuando es fielmente observada
“Osen (los paganos) decir aún que esa doctrina es opuesta a los intereses del Estado!

Cada vez más va quedando claro que nuestra sociedad camina hacia un callejón sin salida.

La deterioración moral de la familia; la de casi todas las instituciones, desde los tribunales, pasando por los políticos y hasta las instituciones religiosas.

¿Existe una solución para esta situación?

Atengámonos a la imagen de una sociedad en que todos los miembros fuesen buenos católicos, trazada por San Agustín:

imaginemos “un ejército constituido de soldados como los forma la doctrina de Jesucristo; gobernadores, maridos, esposos, padres, profesores, siervos, reyes, jueces, contribuyentes, cobradores de impuestos ¡como los quiere la doctrina cristiana! ¡Y osen (los paganos) decir aún que esa doctrina es opuesta a los intereses del Estado! Por el contrario, es necesario reconocer sin duda que ella es una gran salvaguarda para el Estado, cuando es fielmente observada” (Epístola CXXXVII al. 5 ed. Marcellinum, cap. II, nº15).

Así, en una sociedad en la que se practican los Mandamientos de la Ley de Dios como un fenómeno general, es inevitable que ella acabe estructurándose bien, porque con el estado de gracia viene la sabiduría; y con la sabiduría todas las cosas entran en orden.

Sin la gracia, nada funciona. Y si alguna cosa funciona, es peor que si ella no funcionara.

La civilización contemporánea, para llamarla de una manera generosa, se construyó sobre el rechazo de la gracia. Ella ha alcanzado algunos resultados estrepitosos, por ejemplo, en Estados Unidos.

Sin embargo, esos resultados acaban devorando al hombre. Nuestra época ha generado individuos afectados por psicosis de todo tipo.

¿Por qué?

Porque es un estado de cosas construido por el hombre, que parece ser una afirmación del hombre, pero que devora al hombre.

Es decir, el hombre sin la gracia o no construye nada, o construye una cárcel, una cámara de torturas, un palacio de delicias en el cual el sufre más que si estuviese en un campo de concentración.

Este abandono de la gracia, y del propio Dios, llevó a una deterioración moral de los individuos y de la sociedad. Llevados por el orgullo y la impureza, los hombres acaban construyendo una con la doctrina católica.

El hombre virtuoso, el hombre humilde, del hombre puro, tiene apetencia de una sociedad de acuerdo a la doctrina católica. Pero una persona que se entrega al vicio del orgullo o al vicio de la impureza, comienza a formarse en ella una incompatibilidad con varios aspectos de la obra de Dios: una incompatibilidad con el carácter jerárquico de la sociedad civil o el carácter jerárquico de la Iglesia.

Después, comienza a rechazar el carácter jerárquico de la familia y finalmente toda y cualquier jerarquía. Es el camino del igualitarismo hasta llegar al comunismo.

La inmigración descontrolada en Europa permite la infiltración de grupos musulmanes terroristas
Cada vez más va quedando claro que nuestra sociedad camina hacia un callejón sin salida.

De un modo análogo, el hombre impuro tiene todos los elementos para incompatibilizarse con el orden establecido por Dios.

La impureza lo lleva a un total liberalismo: incompatibilidad con cualquier regla, con cualquier freno, con la existencia de una ley que circunscriba el trasborde de sus sentidos.

De ahí al rechazo de cualquier autoridad y al propio principio de la autoridad, es sólo un paso.

Entonces, a partir de la impureza y del orgullo, el hombre comienza a construirse una visión diametralmente opuesta a la obra de Dios. Este proceso puede extenderse a lo largo de varias generaciones.

En última instancia, llega a la aceptación de la gnosis, que es la doctrina de la Revolución.

Así, el problema de la revolución y contrarrevolución es un problema moral; es una cuestión religiosa.

Y en una obra del Santo Doctor, dirigiéndose a la Iglesia Católica, exclama:

“Conduces e instruyes a los niños con ternura, a los jóvenes con vigor, a los ancianos con calma, como comporta la edad no sólo del cuerpo sino del alma.

“Sometes las esposas a sus maridos, por una casta y fiel obediencia, no para saciar la pasión, sino para propagar la especie y constituir la sociedad doméstica.

“Confieres autoridad a los maridos sobre las esposas, no para que abusen de la fragilidad de su sexo, sino para que sigan las leyes de un sincero amor.

“Subordinas los hijos a los padres por una tierna autoridad.

“Unes no sólo en sociedad, sino en una como que fraternidad ciudadanos a ciudadanos, las naciones a las naciones, y a los hombres entre sí, por el recuerdo de sus primeros padres.

“Enseñas a los reyes a velar por los pueblos, y prescribes a los pueblos que obedezcan a los reyes.

“Honra, a quien el afecto, a quien el respeto, a quien el temor, a quien el consuelo, a quien la advertencia, a quien el estímulo, a quien la corrección, a quien la reprimenda, a quien el castigo; y haces saber de qué modo, que si no todas las cosas se deben a todos, a todos se debe la caridad y a nadie la injusticia”. (De Moribus Ecclesiae, cap. XXX, nº63).

On liturgy and orthodoxy, the synod document forgot our voices

We expressed our affection for the Extraordinary Form and the Church’s hard teachings. The official write-up downplayed both

This year’s synod, the 2018 Synod of Bishops on Youth, Faith, and Vocational Discernment is slated to begin in October, but the preparation has already been underway for months.

By and large, members of the Facebook groups voiced a desire for orthodox teaching and reverent liturgy, including specific references to promoting the Extraordinary Form. On the writing prompt concerning the resources in the Church which promote spiritual growth, I counted over almost 30 specifically mentioning the Latin Mass. The basic tenor of the comments was the same: the youth’s ordinary experience of the Sacred Liturgy in the post-conciliar Church left them wanting something “more”, and many of these young people found their desire for transcendence and awe within the Extraordinary Form, a desire that could not be satiated by banal folk music and anthropocentric liturgical behaviour.

Regarding Church doctrine, the vast majority of the youth expressed the importance of right belief, sound moral teaching, and not shying away from some of the hard truths of the Catholic faith. As the period for commenting came to a close, I and several others were confident that the final document would reflect our concerns.

However, when the final document was released and made public, it seemed as if an entire group of the youth was simply ignored.

http://catholicherald.co.uk/commentandblogs/2018/03/30/on-liturgy-and-orthodoxy-the-synod-document-forgot-our-voices/